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A pesar de las condiciones adversas de la topografía matancera a finales de 1958 existían varios grupos guerrilleros del MR-26-7 y el Partido Socialista Popular, que llevaron a cabo heroicas y audaces acciones. Cuando finalizó la contienda, con la caída del tirano, el primero de enero de 1959, algo más de un centenar de matanceros había perecido en el empeño de crear una patria justa y decorosa.

El 7 de enero de 1959 Fidel penetró en la provincia y contactó personalmente con las masas de Los Arabos, Colón, Perico, Jovellanos y Cárdenas, las cuales lo recibieron apoteósicamente. En horas de la noche le habló al pueblo matancero desde el balcón central del Palacio de Gobierno Provincial y posteriormente durmió en Varadero, siguiendo a la Ciudad Bandera a rendir tributo al líder estudiantil José Antonio Echevarria en cuya tumba depositó flores.

Una nueva era comenzó en todo el país y por supuesto en Matanzas. Se detuvieron los desahucios, fueron repuestos los obreros despedidos por causas políticas, sobre los esbirros y torturadores del pueblo cubano cayó el peso de la ley y el aparato estatal fue saneado al igual que la gestión de gobierno.

Matanzas, como parte del país, recibió los beneficios de medidas de contenido popular como La Ley de Reforma Agraria (17de mayo de 1959), la rebaja de alquileres y medicinas, la Ley de Reforma Urbana, el Plan de Desarrollo de la Ciénaga de Zapata y otras. Fue mitigado el desempleo, el gasto social fue elevado y se llevaron a cabo proyectos como la Alfabetización.

En esta gesta Matanzas hizo aportes sustanciales. El Campamento Nacional donde se prepararon los alfabetizadotes fueron las instalaciones de la playa de Varadero, mientras la experiencia piloto en lugares de difícil acceso se desarrolló en la Ciénaga de Zapata. No es posible olvidar que las Brigadas de Alfabetización Conrado Benítez, tomaron su nombre del maestro matancero asesinado por las bandas de alzados organizados en zonas del Escambray por las agencias de subversión yanquis del gobierno de los EE.UU.

Estas disposiciones concitaron el odio del Gobierno de los Estados Unidos el cual apeló a un variado espectro de medidas que fueron de las amenazas a los hechos consumados. El 17 de abril de 1961 más de 1500 mercenarios desembarcaron por el sur de la provincia, apoyados por el poderío bélico estadounidense. La invasión fue derrotada en menos de 72 horas al costo de la vida de 156 cubanos, de ellos 20 matanceros, y 5 civiles cenagueros.

Entre 1960 y 1963 la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos creó en Matanzas más de 40 grupos armados con el objetivo de implantar el terror en las zonas rurales y dar la sensación del desarrollo de una guerra civil. Solamente las vidas de los revolucionarios caídos en este enfrentamiento se elevan a más de 120. Igualmente y como parte de todo el país los matanceros estuvieron en pie de guerra cuando la Crisis de Octubre la cual puso al mundo al borde de una conflagración atómica.

Un lugar importante en esta agresiva política de los EE. UU. contra Cuba, tiene entre sus pilares al inhumano y genocida bloqueo, que constituye una verdadera guerra económica. A esta medida se agregan otras de diversa índole las cuales le han costado al pueblo matancero, entre 1959 y 1999, más de 5 mil quinientos millones de pesos y alrededor de 500 víctimas entre muertos y lesionados, algunos con secuelas para toda la vida.

El terrorismo de Estado impuesto por los gobernantes estadounidenses no ha detenido el desarrollo socio económico de la provincia. Un aspecto importante lo constituyó la creación del Plan Citrícola Victoria de Playa Girón y el Plan de Escuelas en el Campo. En la zona de la Ciénaga de Zapata se desarrolló un proyecto integral que incluye el turismo, el manejo de los bosques y el medio ambiente y la elevación constante del nivel social de sus pobladores.